La epilepsia tiene una alta prevalencia e incidencia en los ancianos, en los cuales, supone la tercera enfermedad de causa neurológica después del AVC y la demencia.
Las crisis provocadas (tóxicos, alteraciones hidroelectrolíticas,…) y la enfermedad cerebrovascular son las causas más frecuentes en este grupo etario.
La epilepsia en la población geriátrica tiene una presentación clínica poco específica, con síntomas abigarrados que pueden dificultar el diagnóstico y diferir el tratamiento. La elección del FAE más adecuado se realiza en función del tipo de crisis, de los cambios fisiológicos del anciano en el metabolismo de los fármacos, las posibles interacciones con otras sustancias y sus efectos secundarios.
Esta revisión pretende ofrecer una primera aproximación rápida y sencilla en el abordaje del paciente aciano con epilepsia. Espero que os sea útil.

