Los avances médicos han supuesto un cambio en la epidemiología clásica de la Endocarditis Infecciosa (entidad reservada previamente a la valvulopatía reumática y a los usuarios de drogas parenterales) condicionado un incremento en su incidencia y cambios en el perfil de pacientes afectos, emergiendo 2 nuevas poblaciones de riesgo de especial importancia en nuestro entorno:
- Pacientes con dispositivos implantados (prótesis valvulares, marcapasos, desfribriladores…): actualmente >50% de los casos de nuestro medio.
- Ancianos SIN valvulopatía conocida CON comorbilidad de riesgo (enfermedad digestiva crónica, neoplasia, Insuficiencia renal crónica, Diabetes Mellitus, inmunosupresión…) sometidos a procedimientos relacionados a la atención sanitaria1
Dichos cambios epidemiológicos han generado un incremento en la complejidad de los pacientes afectos de EI, manteniendo elevada la mortalidad asociada (cercana al 20%) a pesar de los avances médico- quirúrgicos2.
De la misma forma que han sufrido cambios la epidemiología, incidencia y complejidad asociada de la EI, la descripción clínica clásica (fiebre, soplo cardiaco, eventos inmunológicos y complicaciones embólicas) ha presentado variaciones, consecuencia de esta población afecta distinta, con menos prevalencia de eventos immulógicos (nódulos de Osler, manchas de Roth, lesiones de Janeway) y complicaciones embolicas, pero sin cambios relevantes en la fiebre o presencia de soplo. A nivel ecocardiográfico, la valvula mitral suele ser la más afectada y los abscesos más frecuentes5.
La EI es por tanto, una enfermedad grave, de incidencia creciente y con presentación clínica notoriamente diversa, desde una sepsis, hasta una fiebre indolente, insuficiencia cardiaca o accidente cerebrovascular4.
Resulta por tanto fundamental la instauración de una atención interdisciplinar, el llamado “Endocarditis Team”, que permita una identificación temprana de personas en riesgo (minimizando casos), realizar un diagnóstico certero rápido (mejorando tiempos) y establecer un abordaje terapéutico eficaz precoz (optimizando tratamiento
El motivo de este post es presentaros la reciente sesión presentada y realizada en nuestro servicio por la Dra Yarlequé, residente de último año. Una sesión que tiene como objetivo principal aumentar el índice de sospecha de la EI y hacer una breve descripción de la enfermedad y sus particularidades en el anciano. Adjuntamos la presentación donde encontrareis diapositivas esquemáticas y citas bibliográficas de gran interés. Cabe destacar que a día de hoy, ningún estudio de EI ha tenido presente la Valoración Geriátrica Integral (VGI) o bien la fragilidad en el manejo de esta enfermedad.

Este mes de Octubre se acaba de publicar en el BMJ Heart6 un estudio que intenta describir las características de la EI en octogenarios y evaluar su pronóstico. Es un estudio descriptivo y prospectivo, monocéntrico realizado en Francia con 454 pacientes divididos en tres grupos de edad <65, 65—80 y >80. Concluyen que los octogenarios presentaron más espondilodiscitis y menos fenómenos embólicos y que los Enterococcus fueron los microorganismos más identificados. Destaca que a pesar de los buenos resultados obtenidos en el grupo de >80 años intervenidos quirúrgicamente, las recomendaciones para cirugía son menos implementadas en dicho grupo poblacional.
Sabemos que los pacientes mayores de 80 no tienen un perfil específico como puede suceder en otros grupos etários. Va siendo hora que cuando se estudien poblaciones de edad avanzada se tenga más presente la VGI o los Índices de Fragilidad. Me alegra que este artículo abogue por la cooperación con el Geriatra para mejorar el manejo de la EI en octogenarios.
REFERENCIAS:
- Castillo, J. C., Anguita, M. P., Ruiz, M., Peña, L., Santisteban, M., Puentes, M., … & de Lezo, J. S. (2011). Cambios epidemiológicos de la endocarditis infecciosa sobre válvula nativa. Revista Española de Cardiología, 64(7), 594-598.
- Fernández-Hidalgo, N., & Mas, P. T. (2013). Epidemiología de la endocarditis infecciosa en España en los últimos 20 años. Revista Española de Cardiología, 66(9), 728-733.
- Mestres, C. A., Paré, J. C., & Miró, J. M. (2015). Organización y funcionamiento de un grupo multidisciplinario de diagnóstico y tratamiento de la endocarditis infecciosa: perspectiva de 30 años (1985–2014). Revista Española de Cardiología, 68(05), 363-368.
- Cahill, T. J., Baddour, L. M., Habib, G., Hoen, B., Salaun, E., Pettersson, G. B., … & Prendergast, B. D. (2017). Challenges in infective endocarditis. Journal of the American College of Cardiology, 69(3), 325-344.
- Forestier, E., Fraisse, T., Roubaud-Baudron, C., Selton-Suty, C., & Pagani, L. (2016). Managing infective endocarditis in the elderly: new issues for an old disease. Clinical interventions in aging, 11, 1199.
- Oliver, L., Lavoute, C., Giorgi, R., Salaun, E., Hubert, S., Casalta, J. P., … & Maysou, L. A. (2017). Infective endocarditis in octogenarians. Heart, heartjnl-2016.

