La residencia, final e inicio de una etapa.
Por estas fechas algunos de nuestros médicos internos residentes pasan a ser ya, orgullosos e ilusionados Geriatras. Este año, Anna, Cristina y Leonardo finalizan una rotación de cuatro años por nuestro hospital, dejando una huella imborrable.
Durante este periodo, manteniendo la sonrisa y motivación han adquirido y cultivado cualidades que los convierten en excelentes profesionales.
Leo infatigable e incombustible, Anna la reina de la empatía y conexión con el paciente; Cristina la calma resolutiva. Unos se quedan más cerca que otros, pero los tres saben que la residencia no acaba aquí, aprender es el camino y eso cada día los hace prosperar. Son orgullo y motor de nuestro servicio, ayuda y referente para sus residentes menores e imprescindibles para muchos pacientes.
Nuestros residentes son un gran estímulo que nos exige cada día a mejorar. Ahora llegaran Tania, Anna e Ian, seguro que dispuestos a aprender y trabajar, a aportar ganas e ilusión, a aceptar responsabilidades y retos, a cuestionar y a esforzarse cada día más, a aprender de todos y a dejarse guiar, a trabajar en equipo y a apartar la competitividad. Esperamos que pronto sean otros geriatras convencidos.
Bienvenidos a esta especialidad que nunca ha estado de moda, pero que no por eso deja de ser imprescindible y apasionante.
Bienvenidos al equipo!
Felicidades!! Anna, Cristina y Leo, nadie dijo que fuera fácil, pero la verdad, nada que merezca la pena lo es.
Tania, Anna e Ian, venid con las pilas cargadas, los primeros ingredientes necesarios son ilusión y entusiasmo.
Aquí estamos, para los que van y los que vienen.






Que tal inspiración, Maestro, Exitos totales a los super R mayores, ahora adjuntos…….